Santa Cruz de la Sierra
03 Febrero 2017

El amor a través de un dispositivo móvil no es nuevo. Casi 20 años más tarde la tecnología nos ha llevado del beeper al celular.

El celular ha traído consigo la posibilidad de nosotros mismos enviar los mensajes y tener contacto con otra persona de forma directa, rápida e instantánea. Ante esta rapidez y gratificación al instante de la tecnología actual, surge el desarrollo de múltiples aplicaciones de citas, que han logrado que miles de personas hayan encontrado el amor a través del móvil.

Según un estudio realizado por el Pew Research Center, 1 de cada 10 personas en Estados Unidos reconoce haber usado alguna vez una aplicación de citas. Su uso es más común entre los adultos jóvenes entre los 18-24 años en un 22%.

Y 46% de los entrevistados admiten conocer al menos a una persona que se haya casado o entrado en una relación a largo plazo con alguien que conoció en una de estas aplicaciones. El 80% de los usuarios dice que son una buena manera de conocer a otras personas.

A continuación compartimos las mejores apps, según un estudio de la empresa Applause.

1. OkCupid

Esta aplicación ofrece un perfil comprensivo y realiza una serie de preguntas para determinar en qué “porcentaje” la persona es más afín contigo.  Te permite marcar (Sí/No) a las personas que te sugiera.

2. Happn

Es para los románticos empedernidos. Los expertos admiten que puede ser un poco raro al principio, ya que cuando abres la aplicación te muestra fotografías de posibles candidatos que han estado cerca de ti o te han pasado por el lado.

3. Coffee Meets Bagel

Esta es una aplicación más sobria. Solo te ofrece 2 o 3 sugerencias de personas afines al día. La aplicación va en busca de ofrecer una experiencia más mesurada, sin juegos o el frenesí de opciones.

4. Bumble

Bumble también te permite marcar (Sí/No) a las sugerencias que te ofrece. Esta es una aplicación dirigida más a mujeres, ya que es la mujer quien envía primero el mensaje si alguien le interesa. Esto le entrega el control a la mujer y evita el bombardeo de mensajes, en ocasiones, inapropiados de hombres interesados.

5. Tinder

Tinder fue la aplicación pionera de citas en el concepto. Su famosa plataforma te permite marcar (Sí/No) también a las opciones que te ofrece. De hecho, esta opción, que otras adoptaron luego, es original de Tinder. También te permite dar “Super Like” y añadir información de empleo y educación a tu perfil.

Es importante que estas aplicaciones se usen tomando en consideración la seguridad personal. El estudio del Pew Research Center también revela, que el 58% de las mujeres que han utilizado alguna de estas aplicaciones, admite que son una opción más peligrosa para conocer personas que la práctica de hacerlo personalmente.

Redacción: Leo.com.bo

 

Fuente: Tvnws

03 Febrero 2017

Si bien las mujeres han logrado gran apertura en su vida sexual, es importante tener en cuenta algunas recomendaciones para evitar infecciones, enfermedades de transmisión sexual y hasta algunos eventos vergonzosos.

Por eso, te recomendamos considerar los siguientes NO para antes del encuentro sexual:

Beber en exceso. Aunque te sientas “alegre” con una copa más, si te pasas de la raya tendrás más problemas para llegar al orgasmo; eso sin contar que puedes descuidar la protección necesaria durante el sexo para evitar enfermedades de transmisión sexual y embarazos no deseados.

Sexo y comida. Aunque el chocolate, la crema batida, el yogurt y otros alimentos puedan resultar excitantes a la hora del encuentro, ten cuidado con el área vaginal. Cualquier sustancia que contenga azúcar crea un caldo de cultivo para infecciones genitales.

Consumir antihistamínicos. Los antihistamínicos provocan resequedad en las mucosas del cuerpo, incluida la vagina.

Lavarte los dientes con un cepillo eléctrico. ¿Qué tiene que ver la gimnasia con la magnesia?, te preguntarás. Ocurre que el cepillo eléctrico puede provocar pequeñas heridas en tus encías, lo que te hace más proclive a contagiarte de una enfermedad sexual durante el sexo oral.

Comer picante. Además de alterar el pH de tu vagina, los alimentos picantes y especiados pueden provocarte gases.

Redacción: Leo.com.bo

 

Fuente: Imujer.com

03 Febrero 2017

La mala alimentación, el sedentarismo, el estrés, la frustración, las hormonas, las enzimas hepáticas, los genes, el nivel de triglicéridos. Los motivos por los que se genera la grasa abdominal son múltiples y variados. En la sociedad, el tejido adiposo que se acumula en la zona del abdomen suele asociarse a una cuestión antiestética incapaz de soportar especialmente por aquellos que al no ser obesos caen en esfuerzos descomunales en búsqueda una panza más chata.

Obsesión de muchos, preocupación de algunos, molestia para otros, la necesidad popular por conocer el método infalible que erradique los famosos kilos demás llevó a que surjan una considerable suma de planes, tanto dietarios como de entrenamiento físico, para intentar revertir la situación.

La solución mágica no existe todavía. Sin embargo, puede estar cerca. De acuerdo a un experimento del programa de la BBC "Confía en mí, soy médico" se descubrió que seguir una determinada dieta tiene un efecto mayor que la actividad física para disminuir el nivel del tejido adiposo.

La conclusión final de la prueba trajo para los participantes una reducción promedio de 2,5 centímetros en el tamaño de la cintura al cabo de un periodo de cuatro semanas. El punto central para lograr estos resultados estuvo en las cantidades calóricas. Según los especialistas, consumir 500 calorías menos de lo que requiere el cuerpo basta para perder medio kilo en siete días.

Tras el ensayo, algunos lograron eliminar más masa, mientras que otros no alcanzaron el desenlace esperado. El cálculo varia dependiendo cada persona. El grupo de nutricionistas señaló que conforme se vaya perdiendo peso, se debe volver a calcular la cantidad de calorías que el cuerpo requiere a diario para poder mantener el ritmo de perder casi medio kilo (0,45 kg) a la semana. Recomendaron, además, realizar algo de ejercicio para mantener el tono muscular.

La dieta utilizada estuvo basada en la limitación de los tamaños de las porciones. La mano tiene un rol fundamental, ya que funcionó como elemento de medición: los participantes tuvieron que consumir tres porciones del tamaño del puño de carbohidratos, dos palmas de proteínas magra, dos manos de vegetales o ensaladas, dos puños de fruta y dos porciones de aceite o manteca que cubra la punta del pulgar.

Para complementar el menú, se debían ingerir 200 mililitros de leche descremada o dos botes de 125 gramos de yogurt natural o bajo en calorías. Durante la evaluación se evitaron las comidas ricas en azúcares y grasas. Al final, todos pudieron comer sus alimentos cotidianos, pero en menor cantidad.

La nutricionista Romina Stoppani comentó que la las dietas en realidad no reducen solo la adiposidad abdominal, sino que el descenso que se produce es general. Para la especialista la mejor manera es combinar un plan alimentario con entrenamientos físicos: "Para bajar la grasa localizada hay que hacer ejercicio aeróbico junto a una dieta que puede ser de tipo hiperproteica, aumentando la proteínas de origen animal como ser carnes, huevos, lácteos, yogures, quesos y siempre controlando los hidratos de carbono simple, que son los azúcares, facturas, golosinas, los alimentos procesados".

Redacción: Leo.com.bo

 

Fuente: Isalud.com

31 Enero 2017

Al parecer, la temida comezón del séptimo año puede ser más una realidad que un mito, tal como lo demuestra una nueva encuesta efectuada recientemente que reveló que las parejas casadas de Estados Unidos creen que éste es uno de los años más críticos en la relación matrimonial.

De acuerdo con dicha encuesta, realizada por los investigadores de mercado OnePoll (bajo la comisión de la compañía Pure Romance), en promedio, el séptimo año es bastante crucial, aun cuando en la actualidad las crisis tienden a darse  en los primeros años de la relación, especialmente entre las parejas jóvenes.

A la Dra. Isabel Gómez-Bassols, especializada en psicología, no le sorprende el resultado, ya que, aunque cada pareja tiene su propio tiempo de duración, generalmente los siete primeros años de la relación se sitúan como un momento de crisis casi obligatorio.

“La duración de un matrimonio es muy subjetiva”, recalca la popular conductora de un programa radial, en el que imparte consejos a los radioescuchas sobre temas relacionados con la pareja, los hijos y otros integrantes de la familia. “Todo dependerá de qué tan enamorado estaba el uno del otro al momento de la boda… Si ambos se casaron realmente por amor y no por interés”.

Pero lo cierto es que toda pareja, que se haya casado ya sea por amor o interés, por lo regular, encara la crisis de los siete años porque “a partir del tercero, cuarto, quinto, sexto o séptimo año, todo el brillito del enamoramiento y de la pasión se apaga”.

Y esto se da porque a estas alturas de la relación, “los integrantes de las parejas se quitan todas las máscaras que traían y empiezan a hacerse preguntas como “por qué me casé con este hombre o esta mujer que tiene tantos defectos”, “por qué me casé si este tipo de relación no era lo que yo quería… En fin, empiezan a verse [entre ellos mismos] sus defectos, se apaga la pasión o cambian sus objetivos, sus intereses, sus planes, sus metas”, explica la experta.

Entonces, ¿qué pasa?

“Cuando la pasión se apaga o la situación comienza a cambiar, muchos deciden trabajar en la salvación y el fortalecimiento de su matrimonio y otros, en vez de enfrentarse a la realidad, buscan un escape que en la mayoría de los casos es el de un amante y ahí es cuando se da el problema de las rupturas, las separaciones o los divorcios… y quienes terminan pagando las consecuencias son los hijos, si es que los hay de por medio”, detalla Gómez-Bassols.

Y aunque por lo regular las parejas que en realidad se quieren superan la crisis de los siete años, la psicóloga recomienda trabajar intensa y constantemente en reinventar la pasión y fortalecer los lazos de la relación, creando momentos de acercamiento con el cónyuge (ya sea dentro del ámbito de la sexualidad o en el  de retomar los momentos, recuerdos y sentimientos especiales que los llevaron a enamorarse), debido a que es común que entre los 11 y 13 años se presente otra crisis que puede terminar con la relación si la pareja no está sólida en el amor.

Algunos remedios

“Existen innumerables formas para mantener un matrimonio por largos años”, dice Patty Brisben, fundadora de Pure Romance en un comunicado. “Y una de ellas es la comunicación abierta sobre lo que se quiere, ya sea en términos de la familia, cuentas bancarias y actividad íntima en el dormitorio”.

Fuera de lo anterior, de acuerdo con los datos recopilados en el reciente estudio, las parejas encuestadas señalaron que también las siguientes pequeñas cosas (que requieren un interés y una acción recíproca) ayudan a mantener —entre otras— la pasión dentro de la vida matrimonial: abrazos; besos; caricias; cenas y vacaciones juntos (sin los hijos, si los hay); detalles; piropos; cuidado de la apariencia personal; apoyo mutuo e interés por cómo le va al cónyuge en sus planes propios y en su día laboral u oficio.

Redacción: Leo.com.bo

 

Fuente: Imujer.com

26 Enero 2017

Para Karen, que tiene 62 años, los problemas empezaron alrededor de los 40: “Sentí que mi deseo sexual disminuyó considerablemente, tardaba más en excitarme y a pesar de tener un marido comprensivo, empecé a temer que se me acercara”.

Como Karen, muchas mujeres evitan la penetración porque le tienen miedo al dolor.

En efecto, una encuesta en Reino Unido en la que participaron casi 7,000 mujeres sexualmente activas de entre 16 y 74 años encontró que casi una de cada 10 tenían dolor al mantener relaciones sexuales.

El sondeo, llevado a cabo por tres instituciones británicas de investigación y cuyas conclusiones fueron publicadas en la Revista Internacional de Obstetricia y Ginecología , sugiere que este problema médico, conocido como dispareunia o coitalgia , es común y afecta a mujeres de todas las edades.

Quienes lo sufren padecen dolor o molestias con el coito, que pueden darse tanto durante como después de la unión sexual.

Las mujeres de 55 a 65 años son las que tienen más probabilidades de tener dispareunia, seguidas del grupo de las más jóvenes, el comprendido entre los 16 y los 24 años.

En efecto, otro estudio en el que participaron unas 200 estudiantes universitarias de Canadá concluyó que hasta el 50% de las jóvenes encuentra dolorosa su primera experiencia de penetración sexual.

Para Karen el problema se volvió un círculo vicioso: “Te preocupas y entonces te pones tensa y eso solo hace que empeoren las cosas”.

A causa del dolor, Karen desarrolló otra complicación relacionada llamada vaginismo, que es una tensión involuntaria de los músculos alrededor de la vagina cada vez que se intenta la penetración.

Muchos factores y un tabú

El dolor durante el coito está estrechamente ligado a otros problemas sexuales, como la sequedad vaginal, la ansiedad durante el sexo y la ausencia de placer sexual.

Hay muchos factores distintos, físicos, psicológicos y emocionales, que pueden causar dolor durante la penetración, lo cual puede hacer más complejo el tratamiento. Pero según los resultados del estudio británico, muchas mujeres todavía sienten vergüenza al hablar del tema y no piden ayuda.

“A muchas mujeres no les gusta hablar de esto. Compartimos todos los detalles gore de dar a luz, pero las mujeres de mi generación tendemos a no hablar abiertamente sobre el sexo y la menopausia. Y deberíamos”, le dijo Karen a Michelle Roberts, corresponsal de Salud de la BBC.

“No deberíamos tener que renunciar a nuestra vida sexual a los 50” , afirmó.

El dolor en números

La encuesta británica sobre actitudes sexuales y estilos de vida fue realizada en conjunto por la Facultad de Higiene y Medicina Tropical de Londres (LSHTM por sus siglas en inglés), la University College London y el centro de investigaciones sociales NatCen Social Research.

El 7.5% de las encuestadas declaró haber tenido coitos dolorosos. Un cuarto de las mismas experimentó esos síntomas con frecuencia o cada vez que tuvo penetración sexual en los seis meses previos al sondeo.

Un tercio de quienes padecen dolor dijeron estar insatisfechas con su vida sexual, un porcentaje significativamente mayor en comparación con el 10% de quienes no sienten dolor.

Según la investigadora líder del estudio, la doctora Kirstin Mitchell, hay una multitud de razones por las que alguien puede tener dispareunia.

“En las mujeres más jóvenes puede ser porque están al principio de sus vidas sexuales y están aceptando cosas que su pareja quiere pero con las que ellas no se sienten particularmente excitadas“, explicó. “O puede ser que sientan tensión porque están empezando a tener relaciones sexuales y no se sienten cómodas al 100% con sus parejas”, añadió.

Según Mitchell no son solo las mujeres maduras las que sienten vergüenza al hablar del coito doloroso y una educación sexual más eficaz podría preparar mejor a la gente joven para lidiar con este problema.

“Con frecuencia la educación sexual se centra en las enfermedades de transmisión sexual y los embarazos, pero también debería preparar a la gente para reflexionar sobre qué es lo que hace el sexo placentero y comunicar lo que les gusta y o que no les gusta en una relación respetuosa y de confianza”.

Posibles causas del dolor

En las mujeres que están en edad menopáusica la penetración puede resultar dolorosa debido a la sequedad vaginal.

El dolor durante el coito también puede estar causado por otros problemas de salud , como algunas enfermedades de transmisión sexual, la endometriosis y los fibromas . Todas estas enfermedades deberían ser diagnosticadas y tratadas por un médico.

Si sientes dolor durante o después de tener relaciones sexuales deberías consultarlo con un médico o acudir a una clínica especializada en salud sexual, recomienda Mitchell. Si es una razón emocional o una ansiedad la que está causando los problemas la terapia sexual puede ayudar.

Redacción: Leo.com.bo

 

Fuente: Imujer.com

06 Diciembre 2016

“Detesto la Navidad. Conforme fui creciendo, fui llegando a la conclusión de que es una temporada hipócrita porque muchas personas tratan de hacer ver que todo es perfecto, y que son más unidos, y por detrás se dan la puñalada. Además, es una época que no me trae buenos recuerdos. Me han dejado en la Navidad y los últimos nueve años he tenido que pasarlas lejos de mi familia por motivos de trabajo”.

Para Mariana (pidió ocultar su nombre verdadero), no hay nada de maravilloso de la temporada festiva. “Decidí bloquear emocionalmente estos días. Para mí son como otros cualquiera. No tienen nada de especial. Me siento triste porque estoy sola en esta época”.

Si bien la llegada de la Navidad supone motivo de alegría y festejo para muchos, lo cierto es que para otros se trata de una época en la que afloran las tristezas y una sensación de pesadumbre.

La depresión durante esta temporada de festividades es una experiencia que se repite para muchos. La psicóloga Noemí Bernier Domínguez menciona que, “lamentablemente, es muy común que en la época navideña se reporte un aumento considerado de aproximadamente 40% más de casos de personas deprimidas, y de casos de suicidio”.

Son varias las causas que pueden llevar a experimentar este estado, incluyendo la sensación de soledad y los recuerdos de incidentes difíciles que hayan tenido origen en estas fechas. También, el luto.

“La pérdida de un ser querido siempre provoca un estado de tristeza y melancolía en las personas”, explica Bernier Domínguez. La experiencia se torna en una de las más difíciles de manejar durante la época navideña, “especialmente, el primer año ya que evoca muchos recuerdos de los momentos vividos con esa persona”.

Lo ideal es que con el tiempo se “logre pasar a la siguiente etapa de continuar su rutina diaria. Cuando estas etapas de la pérdida de un ser querido no se logran manejar, pudiera impactar significativamente un estado de tristeza frecuente, el cual puede concluir en una depresión”.

Más que ponerse triste

La experta en conducta humana aclara que, además de un profundo sentimiento de tristeza, durante la época navideña estas personas experimentan otros síntomas asociados con la depresión.

Entre estos se incluyen “pérdida de interés de participar de las actividades de placer (reuniones familiares, de amigos, etc.), estado de ánimo melancólico (no querer participar de las fiestas navideñas y menos salir de la casa) asociado a una negatividad constante y frecuente. También irritabilidad frecuente, sensibilidad social (cualquier comentario le evoca sentimientos de tristeza), llanto frecuente, ausencia de emociones y pérdida de apetito, entre otros”.

La doctora especifica que para el diagnóstico, la persona “debe presentar cinco o más de estos síntomas, y en un periodo recurrente de por lo menos dos o más semanas”.

¿La odias?

La psicóloga aclara que “cuando una persona presenta una actitud apática para celebrar la época navideña o cualquier otro evento social, solo está ocultando sus verdaderos sentimientos de tristeza, frustración, y sugiere estar rodeado de pensamientos negativos”.

Bernier Domínguez aclara que “este tipo de conducta refleja un estado depresivo y una carencia de oportunidad al no poder ver la vida como una gama de oportunidades para lograr alcanzar la felicidad”.

Buscar ayuda para superar esta etapa se torna imperante. Pero no siempre quien sufre de depresión en la temporada navideña se da cuenta.

“El periodo más difícil es reconocer que la persona necesita algún tipo de ayuda, es ahí donde necesita del apoyo externo (familiares, amigos, etc.), para brindarle esa mano amiga para guiarla a buscar la ayuda necesaria”, advierte la psicóloga.

“Una vez la persona ha identificado que necesita unas herramientas diferentes para manejar esta depresión, es entonces cuando comenzará a realizar cambios positivos y significativos para pasar una Navidad diferente”.

Factores que contribuyen

La psicóloga Noemí Bernier Domínguez destaca que son múltiples las causas que pueden provocar la depresión navideña. Entre ellas se incluyen:

Dime cómo es tu muro de Facebook y te diré si eres neurótico, narcisista o de baja autoestima

Cambios en el clima. En países donde disminuye la luz solar, provoca que el hipotálamo (encargado de regular los ritmos biológicos), reconozca cambios de luz en el cuerpo y puede crear un desbalance.

Ausencia de seres queridos. La pérdida de una persona representativa e importante en una época donde evoca recursos nostálgicos de momentos vividos con esa persona.

Recuerdos de acontecimientos pasados. Experiencias que marcaron su vida, ya sea violencia de un padre, malos recuerdos de la niñez, etc.

Sentimientos de soledad. Añoranza de quienes se encuentran físicamente lejos de su familia y no les es posible visitarlos para estas fechas.

Factores socio-económico-culturales. El comercio, el consumismo y la publicidad promueve la compra desmedida, ignora la falta de utilidad de las cosas o su realidad económica; las personas aparentan probablemente un estilo de vida que no es real y se dejan influenciar por la presión social. Por ejemplo, no poder comprar los regalos a los hijos, por razones económicas, promueven sentimientos de fracaso y rechazo al rol que desempeña en su familia.

Date la oportunidad

Superar y dejar atrás la tristeza que evoca en ti la temporada festiva es posible. La psicóloga menciona varios consejos.

Primero, es importante observar tu actitud y reconocer que experimentas estos síntomas (soledad, tristeza, alejamiento o aislamiento de la familia, etc.) de forma recurrente.

Una vez haz identificado que tienes un problema, y que es provocado específicamente en la época navideña, se debe explorar qué está provocando estos síntomas.

Es importante identificar el apoyo de algún familiar cercano, miembros de alguna iglesia o amigo(a) cercano que pueda motivar y guiarte en el proceso de recuperación.

Busca ayuda profesional. El momento adecuado de hacerlo es cuando este tipo de síntomas recurrentes está interponiéndose en tu rutina diaria y afectando todos los ámbitos sociales que te rodean.

En el caso de quienes les provoca demasiada tristeza recordar a un ser fallecido, “es importante que, para sanar ese periodo de perdida, cambie rutinas de lo que usualmente hacía con esa persona, compartir con otras personas o familiares que sean de apoyo, e involucrarse en actividades de la comunidad, grupos de apoyo o la iglesia. Sería significativo que con el tiempo, esta tristeza y proceso de adaptación vaya sanando.

Es relevante que quienes rodean a la persona que refleja este tipo de señales la ayuden a canalizar de manera efectiva sus tristezas, y de forma preventiva pudiéramos alejar a esta persona del riesgo de suicido u otra consecuencia.

Redacción: Leo.com.bo

 

Fuente: Tvnws

06 Diciembre 2016

Quieren y pueden vivir sin sexo. Así lo prefieren. Se autodenominan pertenecientes a una comunidad a la que llaman "el cuarto sexo", defendiendo esta postura sin caer en la idea de trastornos y emparentada con una forma de ser. Estas personas son parte de una nueva orientación sexual: la asexualidad, que identifica a un grupo que no siente atracción íntima por sus pares.

Es que el sexo es un terreno que dispara muchas aristas. Y más si el tema a tratar corresponde a la vida en pareja. Sin dejar de reconocer que es una de las problemáticas más grandes en la historia de las relaciones, es importante cuantificar y calificar al sexo en su verdadera importancia para el sostén y la solidez en una pareja.

En los últimos años, el término asexuado o asexual estuvo presente en muchas discusiones. "Esta es la razón por la que necesita precisiones, sostuvo el médico psiquiatra y especialista en sexología Juan Carlos Kusnetzoff, ya que una persona asexual es aquella que no quiere, no le gusta o no tiene pretensiones de tener relaciones sexuales. El resto de su vida sigue siendo igual como cualquier otro individuo".

"Una persona decide ser así desde el vamos. Nació así. Se lo denomina asexualidad egosintónica ya que forma parte de la estructura personal y de la individualidad de la persona", explicó Kusnetzoff. El doctor sostuvo que "todo aquel que sienta esto debe saber que no es un problema, porque es una persona que siempre fue así, es una sensación que tiene adentro y difícilmente cambie. Igualmente, ante los ojos de la sociedad se lo ve como algo malo porque, en lo mínimo, se lo considera una rareza y en lo máximo una patología".

En la adolescencia, es fácil detectar si uno es asexuado o no, ya que es ahí donde se empiezan a notar las ganas de tener alguna relación sexual con el sexo opuesto o el mismo sexo. "Si una persona se está volviendo asexuado se pierde el cosquilleo que se genera internamente. Además, se pierde la flecha hacia el otro sexo", agregó el sexólogo.

Kusnetzoff afirmó que "muchos hombres utilizan la popularidad de la asexualidad para psicopáticamente conquistar a una chica y provocarla diciéndole que pueden salir pero no van tener sexo". Esto, de alguna forma, genera una especie de desafío en la mujer y luego terminan cumpliendo el deseo sexual del hombre.

Kusnetzoff cree que no existen tendencias propias de los argentinos a la hora de tener sexo, ya que depende mucho del lugar donde nacieron, la crianza que tuvieron y las costumbres que tienen. "La Argentina en general es analfabeta en sexualdiad humana, son siglos que existen detrás de ausencia de conocimiento. Sabrán del cerebro, de la vida biológica y patológica pero no saben nada de problemas de erección u orgasmos".

Redacción: Leo.com.bo

 

Fuente: Imujer.com

06 Diciembre 2016

La sexualidad entre los seres humanos suele fragmentarse en cuatro partes: la heterosexualidad, la homosexualidad, la bisexualidad y la asexualidad. Son orientaciones bien definidas -algunas más comunes que otras- y están relacionadas directamente con la atracción sexual de una persona hacia otra de su sexo contrario o de su mismo sexo. Sin embargo, de la asexualidad (ausencia de atracción sexual por completo) se desprende una quinta pata que pocas veces está ubicada en el centro de la discusión: la demisexualidad.

"La demisexualidad es una variante de la asexualidad. Es decir, personas que no sienten atracción sexual por otras a menos que intervenga el romanticismo. Se da mayormente en los jóvenes, que necesitan vivenciar un sentimiento amoroso para tener sexo. En algunos es una combativa postura frente al "sexo fácil"; en otros, en cambio, es una forma de relacionarse. Los pudores y miedos también influyen", explicó a Infobae Walter Ghedin (MN 74.794) , médico psiquiatra y sexólogo.

Sin dudas que es una manera de afrontar la sexualidad poco conocida, pero que incluye a más personas de las que uno podría imaginarse. El término demisexual estaría a mitad de camino entre la sexualidad y la asexualidad, lo que no significa que los demisexuales tengan una sexualidad a medias o incompleta, sino que requieren de esa fuerte conexión emocional para que sus experiencias sexuales sean plenamente satisfactorias.

"El riesgo de esta conducta demisexual es decepcionarse por una realidad que impone el sexo desde los primeros encuentros. Estos jóvenes sostienen su deseo y lo defienden. Es una actitud congruente con lo que sienten", dijo Ghedin, quien aseguró que "los pudores surgen por ideales culturales o de belleza. Es una expresión sexual en donde aparecen los miedos por creer que no cuentan con habilidades eróticas. Son inseguridades personales respecto a la conducta sexual".

Cuando una persona demisexual forja ese vínculo emocional con alguien, ya sea a raíz de una amistad especial o enamorándose por completo de una persona, experimenta un deseo sexual que está dirigido únicamente hacia esa persona con la que han logrado conectar a otro nivel.

"Las personas asexuales no quieren ser consideradas 'enfermas' ni catalogadas con diagnósticos médicos (deseo sexual hipoactivo o trastorno por aversión al sexo), también rechazan interpretaciones psicológicas que explican 'su problema' como el resultado de las defensas: la represión, sublimación o desplazamiento del deseo hacia otros objetivos", dijo el experto.

Ghedin concluyó que "los asexuales definen la asexualidad como una de las tantas formas de identidad sexual y son congruentes con su forma de sentir. Defienden las relaciones vinculares basadas en el romanticismo sin tener el sexo como objetivo prioritario. No obstante se debe tener en cuenta que muchos problemas que aquejan al deseo son provocados por problemas médicos (endócrinos, efectos adversos de fármacos, entre otros), así como psicológicos (traumas sexuales, parejas conflictivas, violencia, poca estimulación, rutina, etcétera). El descarte de estas y otras causas que pueden bajar al deseo es fundamental".

Redacción: Leo.com.bo

 

Fuente: Imujer.com

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