Santa Cruz de la Sierra
20 Febrero 2018

Un alto porcentaje de pacientes con Chagas también está infectado por el parásito intestinal ‘Strongyloides stercoralis’, según un estudio del español Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGLobal).

El estudio que publica la revista Plos Neglected Tropical Diseases establece además que el riesgo de padecer una infección por el helminto intestinal ‘S. stercoralis’ aumenta hasta dos veces en enfermos de Chagas.

La investigación subraya los potenciales beneficios de realizar un cribado combinado para ambas infecciones en adultos latinoamericanos que viven en Europa.

Según el ISGlobal, la enfermedad de Chagas (causada por el parásito ‘Trypanosoma cruzi’) y la estrongiloidiasis (causada por el helminto ‘S. stercoralis’) son enfermedades tropicales desatendidas que comparten una carga epidemiológica similar en Latinoamérica y resultan en infecciones crónicas con alta morbilidad y mortalidad.

En este estudio, los autores buscaron evaluar la asociación entre ambas infecciones en una cohorte de migrantes latinoamericanos atendidos en el Hospital Clinic de Barcelona entre enero 2013 y abril 2015.

Los resultados obtenidos a partir de 361 pacientes muestran que el 14 % de ellos resultó positivo en estrongiloidiasis y el 49 % resultó positivo en ‘T. cruzi’.

Además, el estudio revela que ser de origen boliviano, proceder de una zona rural y haber vivido en una casa de adobe son factores asociados a la infección por ‘T. cruzi’ y que un mayor porcentaje de pacientes con estrongiloidiasis estaba infectado por ‘T. cruzi’, y viceversa.

El análisis estadístico realizado muestra que la infección por ‘T. cruzi’ se asocia con un riesgo dos veces mayor de padecer estrongiloidiasis en migrantes latinoamericanos que consultan en un servicio de enfermedades tropicales, incluso tras ajustar por otras variables epidemiológicas.

“Ambas infecciones están fuertemente influenciadas por factores socioeconómicos y por la deficiencia de sistemas sanitarios”, explicó el investigador del ISGlobal José Muñoz, coordinador del estudio.

“Hemos demostrado ya el beneficio de hacer un cribado sistemático para Chagas en adultos latinoamericanos que viven en Europa, aunque no tengan síntomas”, añadió Joaquim Gascón, director de la Iniciativa de Chagas en ISGlobal y coautor del estudio.

Por ello, los autores concluyen que, dada la alta prevalencia de estrongiloidiasis en pacientes infectados por Chagas, debe considerarse la posibilidad de hacer un cribado combinado para los adultos latinoamericanos que viven en Europa.

Redacción: Leo.com                   

Fuente: EFE

19 Febrero 2018

El uso regular de ciertos productos de limpieza puede tener efectos nocivos para los pulmones, según un estudio reciente del Departamento de Ciencia Clínica de la Universidad de Bergen, en Noruega.

Los investigadores estudiaron a más de 6,000 personas de ambos sexos durante 20 años y encontraron que las mujeres “que limpian en el hogar o que trabajan como limpiadoras profesionales habían presentado un aceleramiento en la disminución de su función pulmonar”.

Esto “sugiere que las exposiciones relacionadas con las actividades de limpieza podrían constituir un riesgo de la salud respiratoria a largo plazo” se advierte en el estudio.

Y, según los científicos, muchas veces el uso de productos químicos de limpieza es “innecesario”, pues telas hechas con microfibras y agua son “suficientes en la mayoría de los casos”.

Como si fumaran

Estudios anteriores ya habían explorado los efectos a corto plazo de estos químicos en el asma, pero la investigación Noruega se concentró en el largo plazo.

“Temíamos que estos químicos, al dañar sostenidamente un poquito a las vías respiratorias, día tras día, año con año, podían acelerar la tasa de declive de la función pulmonar que se produce con la edad”, explicó la coordinadora de la investigación, profesora Cecile Svanes.

Para verificar su hipótesis, su equipo utilizó los resultados de la Encuesta de Salud Respiratoria de la Comunidad Europea en tres puntos en un periodo de 20 años: de 1992 a 1994, de 1998 a 2002 y de 2010 a 2012.

Cada encuesta incluía entrevistas, espirometrías, cuestionarios, mediciones antropométricas, entre otros recursos.

Y el estudio encontró que el tamaño del efecto (a una prolongada exposición a los químicos de los productos de limpieza) era comparable con el de fumar entre 20 y 40 cigarrillos diarios.

Más mujeres

El grupo analizado fueron hombres y mujeres, cuyas edades oscilaban entre los 20 y los 44 años entre 1992 y 1994.

Y uno de los aspectos que llaman la atención de este estudio es que la gran mayoría de las personas que presentaron los efectos eran de sexo femenino.

De hecho, en el caso de los hombres no se encontraron diferencias significativas en los niveles de declive de la capacidad pulmonar de aquellos que realizaban labores de limpieza y aquellos que no.

Según los investigadores, esto puede ser explicado porque hay muchos menos hombres trabajando como limpiadores profesionales, pero también sugiere que las mujeres pueden ser más susceptibles a los efectos de los químicos.

Para Svanes es clave que el estudio sea tomado en cuenta para prevenir la exposición de las vías respiratorias a sustancias dañinas durante actividades de limpieza.

“Este estudio viene a confirmar que la contaminación del aire viene de muchas fuentes, incluyendo pinturas, adhesivos y productos de limpieza”, le dijo a la BBC Sarah MacFadyen, de la Fundación Británica de los pulmones.

“Garantizar que tenemos nuestras casas bien ventiladas, que usamos limpiadores líquidos en lugar de esprays, puede ayudar a protegernos y evitar el impacto de los productos cotidianos en nuestros pulmones”, agregó.

Efectivamente, los de limpieza no son los únicos productos de uso cotidiano que pueden afectar negativamente la salud.

Otro estudio publicado recientemente en la revista especializada Science encontró que “pesticidas, recubrimientos, tintas, adhesivos y productos de cuidado personal como los perfumes producen más del doble de las emisiones contaminantes de los automóviles”.

Redacción: Leo.com                   

Fuente: BBCMundo

19 Febrero 2018

El Radón, un gas radioactivo natural, inodoro, incoloro e insípido, es la causa más importante de cáncer de pulmón después del tabaco, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Se genera espontáneamente porque es un descendiente de la cadena de desintegración natural del uranio, presente en todos los suelos.

Pero si bien al aire libre no es un problema porque se disuelve en la atmósfera, dentro de nuestras casas, escuelas y oficinas, podemos estar expuestos a niveles altos de concentración que a largo plazo pueden dañar nuestra salud.

Hace décadas que la comunidad científica y las autoridades conocen su vínculo con el cáncer de pulmón, que se descubrió en los años 50 al estudiar el efecto que la exposición al radón tenía sobre la salud de los mineros.

Pero aún hoy muchos países no tienen políticas públicas de información sobre los niveles de radón ni políticas de prevención que regulen la construcción de casas nuevas en las zonas de mayor riesgo, para minimizar el impacto para la salud.

Entre el 3 y el 14% de los casos

La OMS estima que el radón causa entre el 3 y el 14% de todos los cánceres de pulmón en cualquier país.

Pero concretar más esa estimación general es muy difícil, según José Miguel Rodríguez, director de la Fundación Geoambiental, una organización española que lanzó hace dos años la campaña “Vive sin radón“.

Rodríguez le explicó a BBC Mundo que existen muy pocos estudios epidemiológicos que vinculen directamente el número de casos de cáncer de pulmón con las zonas de mayores niveles de radón.

Pero el vínculo está inequívocamente comprobado.

Según explica la OMS, al respirar las partículas radioactivas del radón se depositan en las células de la superficie de las vías respiratorias, donde pueden dañar su ADN y potencialmente causar cáncer de pulmón.

Distintos estudios en Europa, Estados Unidos y China confirmaron que incluso pequeñas concentraciones de radón, como las que se encuentran en las casas, conllevan riesgos para la salud y “contribuyen significativamente a la incidencia de cáncer de pulmón en todo el mundo“.

Según Rodríguez, los daños se manifiestan después de una exposición de largo plazo, de años, a niveles muy altos.

Por otro lado el riesgo de sufrir cáncer de pulmón para una persona fumadora es mucho mayor cuando lo hace en una zona de alto nivel de radón.

De hecho, según la OMS, los fumadores tienen una vulnerabilidad al radón 25 veces mayor que los no fumadores.

¿Dónde suele haber más Radón?

Los niveles de radón esencialmente varían de acuerdo a las características geológicas del subsuelo.

El granito es el que mayor concentración de uranio tiene.

“Como norma general decimos que las rocas calcáreas tienen menos contenido de radón y las rocas graníticas más“, dijo Rodríguez.

Además, tiende a concentrarse en las zonas más bajas de las casas, porque “el radón pesa nueve veces más que el aire”.

“Eso no quita que el gas pueda subir por las tuberías de ventilación de un edificio hasta una segunda o una tercera planta en un lugar de riesgo elevado”, matiza el especialista.

¿Cómo puedo saber el nivel de radón que hay en mi casa?

La única manera de saber cuánto radón hay en nuestros lugares de residencia o trabajo es haciendo una medición.

Algunos países publican mapas orientativos que muestran los distintos niveles de radón por zonas.

Si no existen estos mapas pero quieres saber cuánto radón hay donde vides, Rodríguez recomienda ponerse en contacto con las universidades cercanas, con las facultades de geología o de física médica, para saber si existen estudios.

Por otro lado, existen sets de medición de radón que las personas pueden comprar para hacer en sus casas, y que cuestan a partir de unos $70 dólares.

La medición debe hacerse durante un mínimo de tres meses e idealmente, recomienda Rodríguez, en el invierno, cuando la bajada de presiones y las lluvias más frecuentes ofrecen mejores condiciones para que el radón entre en las casas.

La concentración de radón se mide en bequerelios por metro cúbico, y como referencia de lo que es un nivel normal la OMS da 100Bq/m3.

Como contraste, la concentración media al aire libre es de 5 a 15Bq/m3.

En espacios interiores se han encontrado niveles de los 10 a los 10,000, según la organización.

“Pero no hay un umbral por debajo del cual el riesgo sea cero”, matiza Rodríguez, “porque el riesgo es lineal”.

Según la OMS, el riesgo de cáncer de pulmón aumenta en un 16% por cada incremento de 100Bq/m3 en la media de concentración registrada a largo plazo.

¿Se puede remediar?

Lo ideal es construir las casas nuevas en zonas de riesgo con medidas específicas que según Rodríguez no son “excesivamente caras”.

Estas medidas, esencialmente, son sistemas de membranas que impermeabilizan el contacto entre el subsuelo y la construcción y sistemas de tuberías bajo la casa que extraen el radón e impiden que se filtre hacia adentro.

Una vez que la casa ya está construida y se detectan niveles altos de radón se pueden tomar distintas medidas de remediación, que varían según cada casa y que pueden requerir de obras interiores o exteriores.

Lo mejor, recomienda Rodríguez, es consultar cada caso con un experto.

Si alguien encuentra concentraciones altas de radón en casa tiene tiempo de tomar medidas para tratar de remediarlo, no hay que alarmarse.

Eso sí, matiza Rodríguez, “tampoco se arregla ventilando la casa 10 minutos al día”.

Redacción: Leo.com                   

Fuente: BBCMundo

10 Febrero 2018

Unas 3,000 millones de personas, en torno al 40% de la población mundial, utiliza las redes sociales digitales y se calcula que cada una dedica dos horas al día.

¿Podría ser que estuviéramos sacrificando por ellas nuestra salud mental y bienestar, además de nuestro tiempo?

Puesto que las redes sociales son relativamente nuevas para nosotros son pocas las conclusiones definitivas.

Las investigaciones disponibles se basan principalmente en gente que cuenta sus propias experiencias, lo que muchas veces no es fiable, y la mayoría de estudios se centran en Facebook.

BBC Future repasa algunos de los principales hallazgos de la ciencia en torno a 11 aspectos: estrés, humor, ansiedad, depresión, sueño, adicción, autoestima, bienestar, relaciones, envidia y soledad.

Estrés

En 2015, investigadores del Pew Research Center de Washington trataron de averiguar si las redes sociales producen más estrés del que alivian.

En un estudio con 1,800 personas, las mujeres afirmaron estar más estresadas que los hombres. Twitter resultó ser uno de los causantes principales, ya que incrementaba la conciencia que ellas tenían del estrés de otros.

Pero esta red social también actuaba como un mecanismo de ayuda, y cuanto más lo usaban las mujeres, menos estrés sufrían.

Tal efecto no se detectó en los hombres, de los que los responsables del estudio dijeron que mostraban una relación más distante con las redes.

En general, los investigadores concluyeron que estas estaban “moderadamente vinculadas a niveles más bajos de estrés”.

Humor

Investigadores de Austria encontraron en 2014 que los participantes de su estudio que habían estado usando Facebook mostraron en los 20 minutos posteriores un más bajo estado de ánimo que aquellos que habían estado navegando por otros sitios de Internet.

La investigación sugirió que se encontraban así porque veían el rato pasado en Facebook como una pérdida de tiempo.

El buen o mal humor también podría diseminarse a través de las redes sociales, según investigadores de la Universidad de California que evaluaron la carga emocional de más de 1,000 millones de actualizaciones de estado de más de 100 millones de usuarios de Facebook entre 2009 y 2012.

Ansiedad

Un estudio publicado en la revista Computers and Human Behaviour (Computadoras y comportamiento humano) reveló que los individuos que decían usar siete o más plataformas diferentes de redes sociales tenían más del triple de probabilidades de mostrar síntomas de ansiedad severa que aquellas que solo usaban dos.

Sin embargo, no está claro que las redes sociales provoquen ansiedad ni, si lo hacen, cómo lo hacen.

Depresión

Un trabajo que tomó como sujetos a más de 700 estudiantes encontró que los síntomas depresivos, como el bajo estado de ánimo o sentimientos de falta de autoestima y esperanza, estaban asociados a la calidad de las interacciones en línea.

Los investigadores hallaron que estos síntomas se daban en mayor medida en los usuarios que informaban tener más interacciones negativas.

Un estudio similar estableció en 2016, esta vez a partir de una muestra de 1,700 personas, que quienes usan más plataformas de redes sociales tienen un riesgo tres veces mayor de sufrir depresión y ansiedad.

Sus autores sugirieron que los motivos de esto iban desde haber sufrido episodios de ciberacoso, una percepción distorsionada de las vidas de los demás y sensaciones como la de que el tiempo dedicado a las redes sociales es tiempo malgastado.

No obstante, los científicos están investigando cómo las redes sociales pueden utilizarse para diagnosticar la depresión, lo que podría ayudar a quienes lo necesitan a recibir antes un tratamiento.

Sueño

Los seres humanos acostumbrábamos a pasar las noches en la oscuridad, pero ahora estamos rodeados de luces artificiales día y noche. Los estudios han demostrado que esto puede inhibir la producción de una hormona llamada melatonina, que el cuerpo genera para facilitar el sueño.

La luz azul que emiten los celulares y las computadoras son consideradas las principales culpables.

En la Universidad de Pittsburgh, en Estados Unidos, le preguntaron en 2017 a un grupo de 1,700 personas de entre 18 y 30 años sobre sus redes sociales y sus hábitos de sueño.

Los responsables de la encuesta detectaron una relación entre las primeras y los trastornos de insomnio, y concluyeron que la luz azul de los dispositivos era una de las causas.

La frecuencia con la que accedían a las redes era el factor más determinante a la hora de predecir los problemas de sueño, más que el tiempo que los sujetos permanecían conectados, lo que llevó a los investigadores a hablar de una posible “obsesión por el chequeo” de las cuentas personales en las redes.

Adicción

La adicción a las redes sociales no figura en el último manual para el diagnóstico de desórdenes mentales.

Y si la adicción a las redes existe, se trataría de una especie de adicción a Internet, lo que sí es un trastorno catalogado.

En 2011, Daria Kuss y Mark Griffiths, de la Universidad Nottingham Trent, en Reino Unido, analizaron 43 estudios previos sobre el tema y llegaron a la conclusión de que la adicción a las redes sociales es un problema mental que “podría” requerir tratamiento profesional.

Se encontraron con que un uso excesivo iba asociado a los problemas en las relaciones personales, un peor rendimiento académico y una menor participación en comunidades reales y no virtuales.

También comprobaron que entre quienes podrían ser más vulnerables a las adicciones a las redes sociales se incluían los individuos ya enganchados al alcohol, los muy extrovertidos y quienes recurrían a ellas como medio para compensar sus escasos lazos con otras personas en la vida real.

Autoestima

Los sitios que albergan las redes sociales hacen que más de la mitad de sus usuarios sientan que no están a la altura, y, de acuerdo con un estudio llevado a cabo entre 1,500 personas por Scope, una organización en pro de los derechos de los discapacitados, la mitad de los encuestados de entre 18 y 34 años dijeron que les hacían verse como no atractivos.

Un estudio de 2016 de la universidad estadounidense Penn State indicó que ver las fotos de otras personas podría menoscabar la autoestima de los usuarios porque tienden a compararse esa otra gente que parece de lo más feliz en las redes.

Otro proyecto común de las universidades de Strathclyde de Iowa y Ohio mostró que las mujeres se comparan negativamente con las imágenes que de sí mismas toman y publican otras mujeres.

Pero no son solo las selfies lo que puede minar la autoestima de los usuarios. Un estudio entre 1,000 usuarios suecos de Facebook reveló que las mujeres que pasan más tiempo en las redes se mostraban menos felices y confiadas.

Bienestar

En un estudio de 2013, los investigadores enviaron mensajes a los participantes cinco veces diarias durante 14 días, preguntándoles cómo se sentían y cuánto habían usado Facebook desde la recepción del último mensaje.

Cuanto más tiempo habían pasado en el sitio, peor se encontraban después. También se apreció una mayor caída de su satisfacción vital con el paso del tiempo.

Pero otro trabajo reveló que, para otras personas, las redes sociales pueden favorecer su bienestar. En general, los efectos de las redes sociales digitales en el bienestar de las personas son todavía ambiguos.

Esa es la conclusión a la que llegó el año pasado un equipo de investigadores holandeses. Con todo, estos científicos señalaron que hay evidencias más claras respecto a un grupo determinado de gente: las redes tienen un impacto más negativo en los individuos socialmente aislados.

Relaciones

De acuerdo con las conclusiones de un pequeño estudio, solo la mera presencia de un celular puede interferir en nuestras interacciones, sobre todo, cuando estamos hablando de un tema importante.

Los investigadores de la Journal of Social and Personal Relationships (Revista de Relaciones Sociales e interpersonales) encargaron a 34 parejas de desconocidos que mantuvieran una conversación de diez minutos sobre algún hecho interesante que les hubiera ocurrido recientemente.

Cada pareja se sentó en una cabina privada. La mitad de esas cabinas tenían un teléfono sobre una mesa.

Quienes tuvieron un teléfono a la vista mostraron una respuesta menos positiva cuando después se les preguntó por su interacción con la persona con la que hablaron. Tuvieron conversaciones menos significativas y mostraron menos cercanía con su pareja que el resto de participantes en el estudio, en cuyas cabinas se había colocado un libro en lugar de un teléfono.

Las relaciones sentimentales tampoco son inmunes.

Expertos de la Universidad de Guelph, en Canadá, estudiaron en 2009 el comportamiento de 300 individuos con edades comprendidas entre los 17 y 24 años, centrándose en los celos que sentían cuando usaban Facebook y haciéndoles preguntas como: “¿Cuán probable es que te sintieras celoso después de que tu pareja añadiera a su muro una foto de una persona desconocida del sexo opuesto?”.

Las mujeres pasan mucho más tiempo en Facebook que los hombres y se muestran mucho más celosas cuando lo hacen.

Envidia

En un estudio en el que tomaron parte 600 adultos, en torno a un tercio de ellos dijeron que las redes sociales les inspiraban sentimientos negativos, mayoritariamente de frustración, y que la envidia era la razón de ello.

Esto lo provocaba la comparación entre sus vidas y las de otros, culpa, sobre todo, de las fotos de sus viajes que colgaban otros usuarios.

Sentirse envidioso ocasiona una “espiral de envidia”, en la que la gente reacciona a sus propios celos llenando sus perfiles de imágenes del mismo tono que los motivaron.

Soledad

Un trabajo publicado el pasado año en la American Journal of Preventive Medicine (Revista Americana de Medicina Preventiva) observó a 7,000 sujetos de 19 a 32 años y comprobó que los que más tiempo pasaban conectados a las redes sociales tenían el doble de probabilidades de experimentar aislamiento social, lo que podía manifestarse en una falta de sentido de pertenencia, empatía con los otros y relaciones satisfactorias.

Un mayor uso de las redes sociales podría desplazar las interacciones cara a cara y hacer que la gente se sienta excluida en la vida real.

Conclusiones

Quedan demasiados campos no lo bastante conocidos todavía como para extraer conclusiones definitivas.

Pero las evidencias apuntan en una dirección: las redes sociales afectan a las personas de manera diferente, dependiendo de condiciones preexistentes y de sus características personales.

El uso excesivo que algunos hacen es probablemente desaconsejable.

Pero sería erróneo afirmar que son definitivamente algo malo porque es innegable que han traído beneficios a nuestras vidas.

Redacción: Leo.com

Fuente: BBCMundo

10 Febrero 2018

Un consejo que podrían agradecer los amantes del té: dejarlo enfriar antes del primer sorbo.

Y es que un estudio advierte que consumirlo muy caliente incrementa el riesgo a desarrollar cáncer de esófago si se combina con alcohol y cigarrillos.

Los hallazgos, basados en el seguimiento a largo plazo de más de 450,000 participantes, se publicaron en Annals of Internal Medicine.

Los investigadores descubrieron que las personas en China que consumieron té y también fumaron tabaco y bebieron cantidades excesivas de alcohol tuvieron cinco veces más riesgo de cáncer de esófago que las personas que no tenían ninguno de estos tres hábitos.

El cáncer de esófago está aumentando en prevalencia y su tasa de supervivencia es bastante baja, particularmente en regiones menos desarrolladas y en varones.

Carcinoma

La combinación de los tres productos está relacionada con un mayor riesgo de carcinoma de células escamosas del esófago, que son las células que revisten el esófago.

Este tipo de cáncer es la forma más común de cáncer de esófago en Estados Unidos, según la Sociedad Estadounidense del Cáncer (ACS por sus siglas en inglés).

La investigación sugiere que el consumo frecuente de líquidos hirvientes puede provocar lesiones a largo plazo en las células que recubren el esófago, dijo el autor principal del estudio, Jun Lv, epidemiólogo del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Pekín.

Cambios relacionados con el calor en el revestimiento del esófago también pueden aumentar la probabilidad de daño por otros factores de riesgo de cáncer de esófago, como fumar y beber en exceso, lo que puede dañar el ADN en las células que recubren el esófago.

Bebedores de té en China

China se encuentra entre los países con la mayor incidencia de cáncer de esófago.

Los bebedores de té, especialmente los varones chinos, son además más propensos a fumar y beber alcohol.

En el estudio, los investigadores analizaron datos de aproximadamente 456,000 personas en China de 30 a 79 años.

Al comienzo del estudio, las personas completaron un cuestionario de estilo de vida que preguntaba con qué frecuencia consumían té, cuánto consumían y cómo preparaban la bebida y qué tipo de té bebieron.

También se les preguntó si la temperatura habitual de su té era la temperatura ambiente o templada, caliente o ardiente.

El consumo diario de té caliente, no se asoció con un mayor riesgo de cáncer de esófago en personas que no fumaban y no bebían alcohol en exceso.

Redacción: Leo.com

Fuente: BBCMundo

09 Febrero 2018

Un nuevo informe de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) encontró que en la actualidad los estadounidenses toman antibióticos que no solo son innecesarios, sino que representan daños potenciales para su salud.

En el informe se evaluó el uso excesivo de antibióticos en todo el país utilizando información de 17 estudios realizados entre 2000 y 2016. Se encontró que los médicos por lo general recetan demasiados medicamentos a los pacientes que atienden en las visitas al consultorio, hospitales y casas de la tercera edad. Es más, recetan con frecuencia demasiadas dosis y recomiendan tipos de antibióticos que no corresponden, como los potentes medicamentos de amplio espectro, en lugar de antibióticos más específicos.

Marvin M. Lipman, MD, asesor médico de Consumer Reports comenta “todos los antibióticos pueden tener efectos secundarios graves, así que cuando se usan de forma inapropiada no hay beneficios, sino solo riesgos; además cada vez que se usa un antibiótico, ya sea que su uso esté indicado o no, siempre existe la posibilidad de causar resistencia bacteriana de modo que se vuelve ineficaz en el futuro”.

Aquí te presentamos lo que necesitas saber sobre los resultados de los CDC y cómo mantenerte a salvo del uso excesivo de antibióticos.

Para el caso de pacientes ambulatorios (consultorios médicos y odontológicos, departamentos de emergencias, clínica de atención de urgencia): los CDC nos dan una buena noticia. Entre 2011 y 2014, las recetas de antibióticos que se dan en consultorios y clínicas disminuyeron un 5%. “Se ha hecho un esfuerzo concertado durante varios años para reducir efectivamente el uso de antibióticos para tratar resfriados, tos y enfermedades que no requieren el uso de los mismos”, comenta Lauri Hicks, D.O., directora de la Oficina de Administración de Antibióticos de los CDC.

Sin embargo, en 2015 un tercio de las recetas de antibióticos despachados en farmacias fuera de los hospitales no eran necesarias. La mayoría se entregaron a personas con problemas en las vías respiratorias superiores, que a menudo son causados por infecciones virales, mientras los antibióticos son eficaces solo contra infecciones bacterianas. Por ejemplo, entre 2008 y 2012, cerca del 80% de los adultos con bronquitis recibieron antibióticos cuando era totalmente innecesario.

Y el informe señala que incluso cuando los antibióticos son el tratamiento correcto, las recetas podrían haber indicado dosis demasiado altas o medicamentos que son mucho más agresivos de lo necesario. En 2010 y 2011, esto último ocurrió cerca de la mitad de las veces en casos de infecciones de oído y sinusitis.

Hospitales: a pesar de los esfuerzos de los CDC en los últimos años para reducir el uso excesivo de antibióticos en los hospitales, las tasas se han mantenido estables durante la última década, lo cual significa que la mitad de los pacientes hospitalizados siguen recibiendo antibióticos.

También es preocupante que los médicos en los hospitales receten los antibióticos más fuertes en lugar de opciones más conservadoras. Esto puede conducir a infecciones graves, potencialmente mortales, tales como Enterobacteriaceae resistente a la carbapenema (CRE, por sus siglas en inglés) y Clostridium difficile (C. diff). (Consulta nuestro informe exhaustivo sobre C. diff).

Casas de la tercera edad: aunque hay pocas investigaciones sobre el uso de antibióticos en centros de atención para adultos mayores en comparación con las investigaciones en hospitales y centros ambulatorios, los estudios disponibles muestran un patrón preocupante, dice Hicks. El informe de los CDC encontró que hasta el 75% de todas las recetas de antibióticos que se dan a las personas en casas de la tercera edad es inapropiado. Según los datos de principios de 2014, el 11% de todos los pacientes en asilos de ancianos en los Estados Unidos, cuya probabilidad de contraer C. diff es mayor que la de la población general, toman antibióticos diariamente.

Un factor común: los residentes de las casas para la tercera edad suelen recibir antibióticos para tratar lo que se cree que son infecciones del tracto urinario, pero no lo son. Es común que los adultos mayores tengan bacterias en la orina, lo que no significa que tengan una infección, señala Hicks.

Protégete

Estas medidas te ayudarán a protegerte contra recetas innecesarias e infecciones peligrosas que pueden ser causadas por el uso excesivo de antibióticos.

Paciente ambulatorio:

 Usa antibióticos solo cuando los necesites. “Si tu médico te diagnostica una infección respiratoria viral, no lo presiones para que te recete un antibiótico. No vale la pena el riesgo”, dice Lipman. Si el médico te recomienda un antibiótico, pregunta si tú o tus hijos en realidad lo necesitan, de ser así, pregunta si es el tratamiento de primera línea indicado para tu enfermedad.

    Ten cuidado con las fluoroquinolonas. Estos potentes medicamentos pueden tener efectos secundarios peligrosos, incluyendo el daño permanente e incapacitante al sistema nervioso central, los músculos, las articulaciones y los nervios. Y no vale la pena correr el riesgo cuando se trata de infecciones comunes como bronquitis, infecciones sinusales e infecciones del tracto urinario. Si tu médico te receta una fluoroquinolona, como la ciprofloxacina (Cipro y genérico) y levofloxacino (Levaquin y genérico) para una de las infecciones anteriores, pregunta si ese es el antibiótico que necesitas para tu afección.

    Pregunta a tu médico de qué otra manera puedes calmar tus síntomas. En el caso de infecciones leves de oído en niños mayores de 6 meses que no tienen otras condiciones subyacentes, la Academia estadounidense de pediatría recomienda esperar a ver si el problema desaparece por sí solo. En el caso de resfriados y tos, trata de descansar, beber mucho líquido, respirar aire húmedo y, cuando sea necesario, usar analgésicos de venta libre como acetaminofén (Tylenol y genérico) o ibuprofeno (Advil y genérico).

En una casa de la tercera edad:

    Pregunta si tú o tu familiar en realidad necesitan usar un antibiótico. El personal de la residencia de adultos mayores no debe hacer pruebas o tratar una infección del tracto urinario a menos que se presenten síntomas como orina frecuente, con sangre o turbia, dolor al orinar o fiebre.

    Insiste en que los miembros del personal de la casa de la tercera edad se laven las manos antes de que te toquen a ti o a tu ser querido para evitar la propagación de bacterias.

En un hospital:

    Pregunta si el antibiótico que tu médico te receta es el tratamiento de primera línea para tu afección. Las fluoroquinolonas pueden hacer que las personas sean mucho más propensas a una infección por C. diff.

    Insiste en que los miembros del personal del hospital se laven las manos al entrar a tu habitación y si te parece que el cuarto está sucio, pide que limpien.

    Lleva tus propias toallitas desinfectantes para los objetos comunes que tocas, como las perillas de las puertas y el control remoto de la televisión.

    Pregunta todos los días si es posible extraer un catéter y otros tubos, como los de un ventilador, ya que estos aumentan el riesgo de una infección grave.

    Si necesitas que te afeiten, solicita al personal del hospital que utilice una rasuradora eléctrica en lugar de una rasuradora común, porque si te rasuran con una común pueden ocurrir pequeños cortes que permitan la proliferación de bacterias.

Redacción: Leo.com

Fuente: isalud.com

07 Febrero 2018

Esos kilos de más que nos hacen bordear la obesidad no se deben a la ingesta excesiva de grasas, alcohol y dulces en cantidades industriales. No, nada de eso. La culpa la tiene el aire acondicionado. Sí, leyó bien. El aire acondicionado es el partícipe necesario de esos kilitos que le están sobrando. Así que apague el aire y póngase a transpirar. Y no me venga con que le estamos haciendo un favor al gobierno en su cruzada por reducir el consumo de energía, porque la culpa la tiene la temperatura constante, por ejemplo a 24°C. ¿Cómo?

Antes de que una horda de fundamentalistas nos salte al cuello, digámoslo de otra manera, con gesto adusto y rigurosidad científica: uno de los factores clave en el incremento de la obesidad a nivel mundial es el sedentarismo térmico. ¿Y eso qué quiere decir?

“El aumento de peso se debe no solo a la ingesta inadecuada de comida, sino también a la disminución del gasto calórico. La epidemia de sobrepeso y obesidad a nivel global conduce a analizar los múltiples factores asociados a esta problemática. Entre ellos, aparece la climatización constante de los hogares provistos de calefacción y aire acondicionado, al igual que los sitios públicos, lugares de trabajo y de transporte”, dice la doctora Ana María Cappelletti (MN 76.523), Directora de la Diplomatura en Obesidad de la Universidad Favaloro y miembro de la Sociedad Argentina de Nutrición. Y enseguida aclara: “Parecería que el hecho de no tener que esforzarnos para mantener una temperatura corporal de confort, sería un factor que predispone al aumento de peso. Pero esto no significa que el aire acondicionado engorde”.

Los beneficios de estar incómodos

Hace poco, un estudio divulgado por la revista científica Science Daily sostuvo que la exposición de las personas en ambientes climatizados por fuera de la temperatura de confort (22°C) podía ayudar a reducir las principales enfermedades metabólicas como la diabetes y la obesidad. El autor principal del artículo titulado “Excursiones saludables fuera de la zona de confort térmico”, el holandés Wouter van Marken Lichtenbelt, especialista en Ecología Energética de la Universidad de Maastricht de los Países Bajos, sostuvo que “se suponía que las temperaturas estables fijas en interiores satisfarían la comodidad y la salud en la mayoría de las personas. Sin embargo, esta investigación indica que las temperaturas variables pueden tener un efecto positivo en nuestra salud y al mismo tiempo incluso pueden crear placer”.

¿En qué quedamos? Ahora dicen que el aire acondicionado no solo no engorda, sino que, por debajo de los 21°C, ayudaría a acelerar el metabolismo, quemar grasas y adelgazar. ¿Estamos todos locos?

La doctora Cappelletti sostiene que “las personas responden con cambios metabólicos a los cambios de la temperatura ambiente, lo que se denomina termoregulación. Las altas temperaturas aumentan el gasto metabólico a fin de mantener la temperatura corporal y disminuyen la ingesta de alimentos con muchas calorías. Pero a su vez, las bajas temperaturas aumentan la liberación de energía en forma de calor, por estimulación de un tipo de grasa (tejido adiposo pardo) que protege contra el sobrepeso”.

Es decir que con una temperatura constante, sin variaciones, “las personas pasan más tiempo en la llamada zona neutral térmica. Esto disminuye el gasto energético necesario para mantener la temperatura corporal”.

La investigación de Wouter van Marken Lichtenbelt va en sintonía con el nuevo paradigma de “repensar la comodidad térmica” en grandes condominios tanto más cuanto que, en los países desarrollados, los edificios representan el 40% de la demanda de energía. Una reducción en el calor o el frío de la climatización tendría no solo un efecto positivo en la salud de sus ocupantes sino también que reduciría las emisiones contaminantes.

“Todos los extremos resultan dañinos para la salud. Si bien las altas temperaturas llevan a la mayoría de las personas a ingerir alimentos menos calóricos, también producen sudoración excesiva y pueden llevar a la deshidratación”, amplía la doctora Cappelletti. Y le tira un centro a los fundamentalistas del aire acondicionado: “Si pensamos, además, que el AA nos permite continuar realizando ejercicio físico aún en días muy calurosos, lejos de promover el sobrepeso, facilita una vida saludable. Numerosas investigaciones concluyen que el frío y el ejercicio estimulan el gasto energético. La idea errónea es creer que sudar excesivamente durante el ejercicio contribuye al descenso de peso”.

Redacción: Leo.com

Fuente: isalud.com

30 Enero 2018

El Ministerio de Salud recomienda a los servicios departamentales de salud (Sedes) promover controles para evitar el uso de espumas carnavaleras con Hidroclorofluorocarbono (HCFC – 22), también conocidos como R- 22 por irritar la piel humana y dañar la capa de ozono.

“Recomendamos a la población que no compre las espumas que contengan el componente químico R- 22, esto porque es un propulsor de aerosol que destruye la capa de ozono en la atmósfera y afecta a la salud humana”, advirtió la profesional del Área de Factores de Riesgo Ambiental en Salud del Ministerio de Salud, Jaqueline Cordero.

La principal fuente de contaminación de estas sustancias son los equipos de refrigeración, tanto en estado operativo como al final de su vida útil.

El contacto con el líquido de la espuma puede provocar enrojecimiento, dolor en los ojos e irritación en la piel, si la persona inhala los compuestos químicos puede sentir somnolencia y confusión mental.

Por tanto, la Unidad de Salud Ambiental del Ministerio de Salud envió misivas, el 25 de enero, a los nueve SEDES para que coordinen con los Gobiernos Municipales y que procedan con la vigilancia, control del uso de espumas, juegos pirotécnicos; además del cuidado con el agua de consumo humano.

Cuidado con máscaras y pinturas

“También recomendamos a las familias que no compre máscaras, ni disfraces hechos con materiales tóxicos, es decir, que libere sustancias porque pueden irritar la piel, sobre todo de los niños más pequeños”, remarcó Cordero.

Si una persona adquiere máscaras es importante que contengan orificios grandes para los ojos, nariz, boca, esto facilitará la visión y respiración.

Asimismo, se debe verificar que no se desprendan productos de las máscaras, cuando se les raspe con la mano.

En cuanto a los maquillajes de colores y tintes para el cabello, los mismos deben contar con un registro sanitario expedido por autoridades nacionales después de su importación.

Redacción: Leo.com

Fuente: radiofides

Últimas Noticias

Prev Next

La posición sexual que te ayudará a qued…

La posición sexual que te ayudará a quedar embarazada

Si tú y tu pareja están seguros de dar el siguiente paso y convertirse en...

A los 67 años, Jane Seymour posó para Pl…

A los 67 años, Jane Seymour posó para Playboy

La actriz inglesa Jane Seymour, nombrada Oficial de la Orden del Imperio Británico en el...

Los cigarros mentolados podrían ser peor…

Los cigarros mentolados podrían ser peor que los normales

Hacen que inhalarlos sea más cómodo y, muchas veces, se comercializan para fumadores más jóvenes...